Lo dulce de tus besos se volvió amargo... yo seguí allí por si algún día volvías a ser quien solías ser. Miles de veces mi débil cuerpo dejó de caminar, caí y me rompí...pero siempre volvía a levantar por si tú necesitabas apoyarte en mí.
Qué poéticas parecen desde fuera las historias imposibles...y qué duro arañan dentro cuando es mi piel la que nunca podrá volver a rozar la tuya... Nuestras almas incomplatibles, nuestros cuerpos destinados a no resistirse...
Para siempre...pero quizás en otra vida...
No voy a fingir a estas alturas que no significas ni significaste nada... porque me valió intentarlo para que el destino me derribara recordándome que nunca desaparecerás...
Tú y tus mentiras...la agridulce realidad en la que yo misma entré...
Ni necesito ni quiero arrpentirme...porque es tarde...No existe a quien pedir disculpas...a menos que se pueda pedir perdón a la propia alma...No volveré atrás... y aunque en este cuerpo siempre quede una parte que te espera...
Para siempre... pero quizás en otra vida...
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados